Tu marca habla incluso cuando tú no estás. Cada imagen, color y composición transmite emociones y personalidad.
La magia de lo cotidiano
No necesitas fotos perfectas de estudio. Tu taza favorita, tu escritorio, tu cuaderno abierto, un momento de tu proceso creativo… todo comunica tu esencia.
Cómo elegir imágenes que conecten
Pregúntate qué quieres que sienta quien las vea
Elige un estilo coherente con tu identidad visual
Combina fotos del producto con momentos detrás de escena
La estética como lenguaje estratégico
Cada color y composición transmite un mensaje: calma, cercanía, inspiración, profesionalidad. Tu clienta lo percibe aunque no lo verbalices.
💡 Tip: Haz un banco de imágenes y elementos visuales coherentes con tu marca. Úsalos de forma repetida para generar reconocimiento emocional.